Encuentro a la lumbre de las personas sin hogar
29 de Octubre de 2026Acercarse a la realidad de las personas sin hogar y conocer cómo se las acompaña ha sido el objetivo del encuentro organizado por Cáritas Vicaría Noroeste (antes Vicaría VIII), con motivo de la Campaña de Personas sin Hogar 2026. Celebrado en la parroquia de Santa María Micaela y San Enrique, ha contado con el testimonio de Fran, voluntario de la Casa de Acogida “San Agustín y Santa Mónica”.
Ángel Camino Lamelas, vicario, ha agradecido el compromiso de las personas participantes y las ha animado a «alzar juntos la mirada». Por su parte, Mariusz, sacerdote coordinador de Cáritas Vicaría VIII-Noroeste, ha destacado el valor de la sinodalidad y la entrega del voluntariado, diciendo que «en Cáritas, la alegría sois los laicos, que dejando la casa dais vuestro tiempo a los demás».
Una casa donde sentirse en familia
Fran ha presentado la Casa de Acogida, un recurso residencial temporal que acompaña a personas sin hogar en sus procesos de inclusión social. El proyecto cuenta con religiosas de la congregación Amistad Misionera Cristo Obrero (AMICO), un equipo técnico y personas voluntarias.
Más allá del alojamiento, la casa ofrece 40 plazas un entorno familiar en el que las personas acogidas participan en las tareas cotidianas, comparten sus experiencias y recuperan vínculos y confianza. Cada persona es protagonista de su proceso, mientras el equipo la acompaña para avanzar hacia una vida autónoma.
Fran ha compartido la historia de una mujer migrante que, tras sufrir maltrato y llegar a la casa con grandes dificultades para relacionarse, ha recuperado su autoestima y ha decidido regresar a su país. «Es muy bonito el proceso la vida, ver como las personas se transforman, es como la experiencia de Dios que acompaña que sostiene en medio de la dificultad que alienta. Eso para mí ha sido como una fuente de esperanza».
Experiencias como esta son para él una fuente de esperanza y reflejan la importancia de acompañar sin juzgar, con cariño y confianza en las posibilidades de cada persona. «Diríamos que el Evangelio tiene mucho que ver ahí, por no juzgar a cada uno y tratarles con palabras bonitas, con cariño y confianza, confiamos en la persona para que dé pasos para normalizar la vida», nos decían desde la Vicaría.
El encuentro ha concluido con un espacio de convivencia sabiendo que «un hogar es mucho más que un sitio donde vivir, es un lugar al que pertenecer».